martes, 13 de diciembre de 2011

black friday

En Estados Unidos estos días son sinónimo de atracón. Los excesos empiezaron el festival culinario de Acción de Gracias, la fiesta estadounidense por excelencia, en la que las familias de todo el país se juntan alrededor de un apetitoso pavo.

El despilfarro sigue durante otros tres días de orgía consumista, tres días de pesadilla para las tarjetas de crédito. Hoy empieza el Black Friday o Viernes Negro el día en que arranca la temporada de compras navideñas y en el que los comercios tiran la casa por la ventana ofreciendo jugosas gangas y ofertas para atraer a cuantos más compradores mejor.

Desde primeras horas de la mañana, e incluso desde días antes, cientos de personas esperan a la apertura de las tiendas para aprovechar las ofertas y no quedarse sin sus productos deseados. Incluso puede que Papa Noel aproveche para hacer sus compras a un precio más reducido.

Las tiendas se abarrotan desde la apertura de norteamericanos a la caza, lo que ha convertido al Black Friday en el día de mayor actividad comercial del año desde 2005.

Se espera que al menos 152 millones de estadounidenses respondan al reclamo de las grandes superficies comerciales, una cifra que, pese a la crisis económica, ha crecido respecto al 2010, año en el que acudieron a las tiendas la friolera de 138 millones de compradores.

Existen dos leyendas sobre el origen de este peculiar nombre. Al parecer, la primera vez que se usó el término Black Friday fue en el año 1966 en Filadelfia, donde se usaba para describir el intenso tráfico de gente y vehículos que circulaba el día después de Acción de Gracia. Otra explicación alternativa, sugiere que la expresión se refiere a las cuentas de los comercios, que pasan de números rojos a negros gracias a la explosión de ventas que obtienen debido a las rebajas.